La planificación de la selección española para los próximos cuatro años ya ha comenzado. Después de conquistar el Mundial, el equipo de Luis de la Fuente tendrá ante sí un reto especialmente atractivo en 2030: defender el título y luchar por una tercera estrella en una competición que se celebrará en casa.
El seleccionador ha evitado durante las últimas semanas recurrir a tópicos sobre la importancia de ganar o sobre el escaso recuerdo que suele quedar de los subcampeones. Sin embargo, su proyecto transmite una idea clara: mantener la ambición, seguir compitiendo y construir un equipo capaz de volver a conquistar el torneo.
Aunque todavía quedan cuatro años para la cita, la base del conjunto campeón ofrece motivos para pensar en la continuidad. Hasta 13 futbolistas de la actual selección tendrán 30 años o menos cuando comience el Mundial de 2030. Martín Zubimendi y Marc Cucurella llegarán con 31, una edad que todavía les permitiría competir en buenas condiciones.
Buena parte del presente de España también representa su futuro. La combinación de campeones consolidados, jóvenes titulares y futbolistas que avanzan desde las categorías inferiores permite a la Federación trabajar con una estructura estable y numerosas alternativas en casi todas las posiciones.
Lamine Yamal y Cubarsí pueden llegar como jóvenes veteranos
Los casos más llamativos son los de Lamine Yamal y Pau Cubarsí. Ambos tendrán solamente 23 años en el Mundial de 2030, pero podrían llegar al torneo con una experiencia propia de jugadores mucho mayores.
Cubarsí acaba de recibir el reconocimiento como mejor jugador joven del Mundial, mientras que Lamine ya ocupa un lugar entre los futbolistas más destacados del panorama internacional. Si mantienen su continuidad en el Barcelona, los dos podrían superar los 300 partidos con el club antes de disputar el torneo.
Su situación resulta poco habitual incluso en la historia del fútbol de élite. A una edad en la que muchos jugadores apenas comienzan a asentarse en sus selecciones, Lamine y Cubarsí podrían presentarse en 2030 con varios grandes torneos internacionales a sus espaldas.
La duración potencial de sus carreras también permite mirar mucho más lejos. Si evitan lesiones graves y mantienen su rendimiento, ambos tendrían 35 años durante el Mundial de 2042. Eso significa que podrían participar en varias ediciones más y convertirse en referencias de una etapa prolongada de la selección.
El crecimiento de estos dos jugadores no implica que España vaya a cerrar la puerta a los futbolistas más veteranos. Luis de la Fuente quiere mantener el equilibrio entre continuidad y renovación, sin adelantar despedidas ni reservar puestos únicamente por trayectoria.
El bloque campeón todavía conserva margen para continuar
El núcleo duro formado por Unai Simón, Aymeric Laporte, Rodrigo Hernández, Fabián Ruiz, Cucurella o Dani Olmo afrontó el último Mundial consciente de que se encontraba en un momento ideal. La mayoría estaba en plena madurez deportiva y supo aprovechar una oportunidad difícil de repetir.
Sin embargo, disputar un Mundial en casa puede convertirse en una motivación suficiente para prolongar su presencia en la selección. El apoyo del público, el conocimiento de los estadios y la posibilidad de competir por otro título pueden llevar a varios campeones a estirar sus carreras internacionales.
El cuerpo técnico tampoco desea precipitar el final de una generación que todavía puede aportar experiencia y liderazgo. La gestión de los minutos, el estado físico y el rendimiento en sus clubes determinarán qué veteranos alcanzan la cita, pero la puerta seguirá abierta mientras mantengan el nivel exigido.
Junto a ellos, futbolistas como Eric García, Gavi, Pedri, Fermín López y Álex Baena llegarán al Mundial en una edad especialmente favorable. Para entonces combinarán experiencia internacional, madurez competitiva y varios años en la élite.
La portería podría ser una de las posiciones con mayor cambio. Unai Simón ya ha reconocido que no tiene claro llegar al torneo de 2030. En caso de producirse el relevo, Joan García tendría 29 años y podría presentarse como uno de los principales candidatos al puesto.
España también cuenta con alternativas jóvenes en la defensa. Dean Huijsen debutó con la selección hace aproximadamente un año y medio y, con 21 años, mantiene opciones de regresar al grupo. Cristhian Mosquera acaba de cumplir 22 y continúa creciendo como central.
Otro nombre que genera buenas expectativas es Jon Martín, defensor de la Real Sociedad. Su capacidad para iniciar el juego, su colocación y su evolución en las categorías inferiores lo sitúan dentro del grupo de futbolistas observados para el futuro.

Nuevos centrocampistas y delanteros buscan abrirse espacio
Pablo Barrios ya se ha convertido en una pieza importante del Atlético de Madrid. Estuvo cerca de formar parte de los 26 elegidos para el Mundial y puede ofrecer características diferentes al centro del campo español.
Su energía, capacidad para conducir el balón y ritmo defensivo permiten imaginar un perfil complementario al de otros mediocampistas. Si mantiene su progresión, contará con opciones reales de incorporarse de manera estable a la selección absoluta.
En ataque también aparecen varios candidatos. Samu Aghehowa y Carlos Espí cuentan con condiciones físicas y goleadoras para dar un salto importante durante los próximos años. La falta de un delantero titular indiscutible puede abrir oportunidades si alguno consigue consolidarse en un club de primer nivel.
La generación nacida en 2007 merece una atención especial. Mientras Lamine Yamal y Cubarsí competían en Dallas y Los Ángeles, la selección española Sub 19 conquistaba el Campeonato de Europa con jugadores como Xavi Espart, Thiago Pitarch y Morante entre sus principales figuras.
Todos ellos tendrán 23 años en 2030. Tal vez encuentren demasiada competencia en una plantilla llena de campeones, pero Luis de la Fuente ya ha demostrado que está dispuesto a acelerar la llegada de cualquier futbolista que considere preparado.
Marc Bernal es un ejemplo claro. El centrocampista ya apareció en una prelista y formó parte del grupo que trabajó en Las Rozas junto a los jugadores que posteriormente viajaron a Estados Unidos. Su siguiente objetivo será entrar en una convocatoria definitiva y comenzar a ganar presencia en la absoluta.
La política del seleccionador no depende solamente de la edad o del número de partidos disputados en Primera División. El rendimiento, la adaptación al sistema y la personalidad competitiva pueden impulsar a un jugador joven incluso cuando existe una fuerte competencia en su posición.
La Sub 21 aumenta la presión sobre los campeones
La selección Sub 21 también reúne futbolistas capaces de competir por un lugar durante el próximo ciclo. Gonzalo García lidera una generación que tiene bien encaminada su clasificación para el Europeo del año que viene, un torneo que además repartirá plazas para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El delantero del Real Madrid ya colaboró con la selección absoluta durante la concentración previa al viaje a Estados Unidos. Esa experiencia le permitió conocer los métodos del cuerpo técnico y trabajar cerca del grupo principal.
En la misma generación destacan Mosquera y Bernal, además de Iván Fresneda. El lateral derecho del Sporting de Portugal continúa creciendo y podría dar el salto a uno de los grandes clubes europeos.
La ausencia de Marcos Llorente abre una oportunidad en el costado derecho. Pedro Porro se hizo con el puesto durante el Mundial, pero Fresneda puede convertirse en uno de sus principales competidores si mantiene su evolución.
La Federación también sigue de cerca a Jesús Rodríguez, que ya debutó con la selección absoluta el pasado septiembre. Virgili y Pablo García son otros extremos con capacidad para reforzar una posición fundamental en el sistema de Luis de la Fuente.
El seleccionador concede mucha importancia a los jugadores de banda que pueden superar rivales, atacar espacios y mantener amplitud. Por eso, el crecimiento de estos futbolistas en sus respectivos clubes será uno de los aspectos más observados durante las próximas temporadas.
En defensa, Yarek Gasiorowski y Jacobo Ramón responden al perfil de centrales con buena salida de balón que busca el cuerpo técnico. Ambos vienen de completar una campaña destacada en el PSV y el Como, respectivamente.
Jorge Salinas también aparece entre los defensores con mayor proyección. Barcelona y Atlético de Madrid siguen sus pasos después de su rendimiento con la Sub 19 y su papel en el Racing, donde lideró la defensa durante el ascenso a Primera División.
En categorías todavía más jóvenes, buena parte de la atención está situada sobre Tunkara. La promesa del Barcelona tiene 16 años y sigue una trayectoria que recuerda, por precocidad y condiciones técnicas, a la de Lamine Yamal.
Todavía es pronto para saber cuántos de estos jugadores alcanzarán la lista definitiva de 2030. Las lesiones, los cambios de entrenador, el rendimiento en los clubes y la competencia interna modificarán el panorama durante los próximos cuatro años.
Lo que parece claro es que España dispone de una base amplia. El equipo campeón no necesita iniciar una reconstrucción completa, sino gestionar una transición progresiva en la que los veteranos mantengan el liderazgo mientras los jóvenes se ganan su espacio.
El Mundial de 2030 representa una oportunidad poco frecuente. España defenderá el título ante su público, con una generación campeona todavía competitiva y una extensa lista de talentos preparados para asumir responsabilidades. El trabajo hacia la tercera estrella ya ha comenzado.

















