Hace menos de un año, Víctor Muñoz era visto como una promesa más dentro del Castilla. Hoy, su nombre ya aparece ligado a la selección española tras una progresión rapidísima que lo ha llevado de la Primera RFEF al máximo nivel en tiempo récord.
Su crecimiento ha sido tan veloz que en apenas una temporada pasó de pelearse un sitio en el filial del Real Madrid a convertirse en un futbolista importante en Osasuna y en un perfil que ya llama la atención de Luis de la Fuente.
Del debut amargo en el Clásico a un ascenso meteórico
Uno de los primeros grandes focos sobre Víctor llegó en mayo de 2025, cuando Carlo Ancelotti le dio la oportunidad de estrenarse con el primer equipo del Real Madrid en un Clásico ante el Barcelona. Entró en el tramo final y tuvo casi de inmediato una ocasión clarísima que no consiguió convertir.
Aquel momento pudo quedar como una anécdota dura para un joven que apenas empezaba, pero su historia no se frenó ahí. Todo lo contrario. Después de consolidarse en el Castilla con cifras destacadas, terminó ganándose nuevas oportunidades y empezó a llamar cada vez más la atención dentro del club.
Su rendimiento en el filial abrió la puerta a algo más grande
Durante la temporada 2024 25 en Primera RFEF, Víctor dejó números muy sólidos con el Castilla. Su capacidad para desbordar, atacar espacios y producir en ataque le permitió firmar una campaña de peso, con goles y asistencias que reforzaron su valor dentro de La Fábrica.
Ese rendimiento no solo le dio visibilidad en el primer equipo, sino que también lo llevó a ser incluido en dinámicas de mayor exigencia, como su presencia en el Mundial de Clubes con Xabi Alonso. Aunque allí tuvo pocos minutos, su nombre ya había empezado a escalar con fuerza.
Osasuna apostó por él y el Madrid no quiso perderle la pista
Cuando Osasuna decidió incorporarlo, en el Real Madrid hubo interés en no cortar del todo el vínculo. El club navarro pagó por parte de sus derechos económicos, pero la entidad blanca se aseguró una posición favorable para seguir de cerca su evolución en los próximos años.
En este proceso fue importante la confianza que algunas figuras del entorno madridista tienen en él. Eso explica que el Madrid haya querido mantener una vía abierta por si su desarrollo sigue siendo tan fuerte como hasta ahora.
En la élite ha respondido con madurez y continuidad
Su primera campaña en Primera División ha dejado muy buenas sensaciones. En Osasuna se ha convertido en una pieza muy utilizada y ha sabido responder con minutos, esfuerzo y producción ofensiva.
Además de sus goles y asistencias, hay un aspecto que pesa mucho en su crecimiento: el despliegue físico. Su velocidad, agresividad para atacar metros y capacidad para repetir esfuerzos le han dado un perfil muy útil para un equipo que necesitaba precisamente ese tipo de recurso.
La selección ya lo mira como un perfil distinto
Su irrupción no ha pasado desapercibida para el seleccionador español. Ante ciertas ausencias en ataque, Víctor ha sabido aprovechar el espacio y ya dejó su huella con un estreno goleador frente a Serbia.
Lo que parece darle un valor especial es que aporta algo poco común. Quizá otros atacantes tengan más talento en ciertos aspectos o más facilidad para el gol, pero su velocidad, su compromiso sin balón y su capacidad para romper partidos lo convierten en una opción diferente.
Su techo aún parece lejos
En Osasuna consideran que todavía está en plena formación y que tiene margen claro para seguir mejorando, sobre todo en la toma de decisiones. Eso hace pensar que lo visto hasta ahora puede ser solo una parte de lo que está por venir.
Por eso, más que hablar solo de una aparición sorprendente, empieza a tomar forma la idea de que Víctor Muñoz puede convertirse en uno de los nombres importantes del futuro inmediato del fútbol español.


















