Dos futbolistas del norte de Europa, casi aún en edad juvenil, fueron los grandes protagonistas en Balaídos en la victoria del Celta frente al Athletic Club (2-1). El sueco Williot Swedberg volvió a marcar por segunda jornada consecutiva en Liga y el noruego Jones El-Abdellaoui se estrenó como goleador en el campeonato doméstico tras haber visto puerta ya en la Europa League.
Swedberg, que firmó un doblete en el Bernabéu y abrió el marcador este domingo, nació en 2004 y afronta ya su cuarta temporada en Vigo, adonde llegó siendo poco más que un adolescente. Jones, nacido en 2006, está cerca de cumplir un año en el club y, después de una adaptación complicada, empieza por fin a mostrar todo lo que llevaba tiempo apuntando. A ambos aún les queda camino por recorrer, pero su irrupción ilusiona al celtismo.
Jones, velocidad de vértigo y un futuro por pulir
Claudio Giráldez, técnico celeste, no escatimó en elogios hacia el atacante noruego, al tiempo que pedía calma con él:
«Hablamos con él de que tiene que darle valor a generar ocasiones. Es prácticamente menor de edad, tiene 19 años. Si yo arranco cuando lo hace él, no me pongo delante del portero ni una vez aunque vaya en coche; es rapidísimo, está bien trabajado y se esfuerza mucho», explicó el entrenador, recordando que Jones es ya el tercer jugador más veloz de LaLiga.
Giráldez también subrayó que no se le puede exigir mucho más que repetir ese nivel “el mayor número de días posible”, y que con sus características debe ir adaptándose a las distintas posiciones en las que el cuerpo técnico le necesita.
«Poco a poco irá acertando, porque tiene talento, unas condiciones físicas privilegiadas y, a nivel mental, la tranquilidad le llegará. Como con cualquier joven, tenemos que tener paciencia cuando falle», añadió.
Jones llegó a Vigo en el pasado mercado de invierno y su primera etapa fue en el Fortuna, sin un papel protagonista. Durante el verano empezó a confirmar los informes que habían convencido al Celta para acometer su fichaje. Su peso en el equipo ha ido creciendo —aunque venía de varios partidos sin participar— y, tras anotar un gol que no sirvió para puntuar en Razgrad ante el Ludogorets, este domingo se estrenó como goleador en Liga para decidir un partido clave.
Swedberg, un talento llamado a marcar diferencias
Dos años mayor, Williot Swedberg está llamado a ser un jugador determinante ya en esta misma temporada. El sueco reapareció primero en el campo del Sant Andreu, en el Narcís Serra, tras más de un mes fuera por una lesión sufrida con la selección sub-21 de su país en el parón de octubre. Después, salió desde el banquillo en el Santiago Bernabéu para firmar los dos goles de la histórica victoria celeste y ante el Athletic, esta vez como titular, dispuso de la ocasión más clara del primer tiempo y abrió el marcador en la segunda mitad antes de pedir el cambio.
«No me puedo quejar de cómo me están saliendo las cosas últimamente. Ha sido una semana muy buena para mí, por los goles en el Bernabéu y el de hoy. Llevábamos mucho tiempo sin ganar en Balaídos en Liga y necesitábamos esta victoria», comentó tras el encuentro el internacional sueco, que ve margen de mejora de sobra en su juego:
«Tengo que seguir trabajando así porque cada día estoy disfrutando más. Claudio es un entrenador muy exigente, está continuamente encima de nosotros para que sigamos trabajando».
Giráldez está convencido de que Swedberg puede ser uno de los grandes diferenciales de este Celta por su aceleración en los metros finales, su sangre fría para definir y, sobre todo, por su olfato de gol. Pese al tiempo que estuvo parado, ya suma cuatro tantos esta temporada; el primero se lo marcó al PAOK en Europa.
Entre Swedberg y Jones, los “niños que vinieron del frío”, el Celta ha encontrado dos piezas jóvenes, atrevidas y con desparpajo que apuntan a ser parte importante del futuro inmediato del equipo vigués.


















