El técnico de 55 años, nacido en Alicante, toma las riendas como entrenador principal de Carlos Alcaraz tras el anuncio del murciano sobre el fin de su colaboración con Juan Carlos Ferrero, quien lo guió durante los últimos siete años. López, que ya formaba parte estable del equipo desde finales de 2024, asume ahora el rol protagonista con una trayectoria consolidada en el tenis español y una conexión especial con el número uno del mundo.
Cofundador de la academia de Ferrero y artífice de los mayores logros de Pablo Carreño, López aporta experiencia, modestia y un enfoque humano que ha generado complicidad inmediata con Alcaraz.
Trayectoria como jugador y fundador de la academia
Samuel López incursionó como jugador profesional principalmente en dobles, sin alcanzar gran relevancia en individuales. Sus primeros pasos como entrenador los dio junto a Antonio Martínez Cascales, figura clave en la carrera de Ferrero y considerado su padre deportivo.
Juntos cofundaron la academia Equelite en Villena, que luego evolucionó a la Ferrero Tennis Academy. Allí López trabajó inicialmente en el equipo del propio Ferrero y posteriormente preparó a tenistas como Guillermo García López, Santiago Ventura y Mariusz Fyrstenberg.
En noviembre de 2015 asumió la dirección técnica de Pablo Carreño, relación que duró nueve años y cosechó grandes éxitos: siete títulos ATP, semifinales en el US Open (dos veces), cuartos en Roland Garros, bronce olímpico en Tokio 2020 (con victoria ante Djokovic en semis) y la Copa Davis 2019 con España.
Integración en el equipo de Alcaraz y conexión personal
Tras separar caminos con Carreño el año pasado, López se incorporó a tiempo completo al entorno de Alcaraz. En enero de 2024 sustituyó temporalmente a Ferrero en el Open de Australia, debido a una operación de rodilla del valenciano, y surgió una química inmediata.
Alcaraz elogió entonces su confianza total en él y la posibilidad de aprender mucho. López destacó la escucha del murciano y la importancia de preservar su espontaneidad natural. Con el tiempo desarrollaron un lenguaje motivacional propio, con frases como “non ti preoccupare” (no te preocupes, en italiano) o “ahora, tortilla” para invocar coraje en momentos clave.
Su personalidad abierta, sentido del humor y humildad lo distinguen en el circuito. Aunque no busca protagonismo estelar, sus conocimientos técnicos son de élite: mejoró el saque de Carreño y recientemente optimizó el de Alcaraz, eliminando paradas para mayor efectividad.
Ahora dirige un proyecto en plena madurez con amplio margen de progresión.


















