Dominio absoluto de la Real Sociedad
La Real Sociedad dio una auténtica lección de fútbol en La Catedral y se llevó una victoria merecida por 0-1 ante un Athletic que apenas pudo responder. El equipo dirigido por Matarazzo mostró un nivel muy superior, con un juego vertical, preciso y natural que desarmó por completo al rival. El gol de Turrientes, ya pasada la hora de juego, confirmó la clara superioridad txuri urdin y dejó la eliminatoria en una posición muy favorable de cara a la vuelta en Anoeta.
Desde el inicio el Athletic mostró prudencia excesiva y graves problemas para hacer circular el balón en el medio campo. Sus centrocampistas arrastraban la pelota sin fluidez, y la única llegada de peligro llegó por mediación de Lekue, que desde la derecha centró con precisión para el cabezazo de Guruzeta que Remiro detuvo sin apuros. En cambio, la Real tenía un plan claro y lo ejecutaba con asombrosa naturalidad: salida limpia, verticalidad inmediata y transiciones rápidas.
Soler avisó con un disparo de media vuelta desde la frontal del área, pero la ocasión más clara llegó con Guedes filtrando para Pablo Marín. El canterano encaró a Padilla en un mano a mano, aunque su remate fue directo a las manos del portero local. Guedes también probó fortuna con un disparo de los que le dieron fama en sus etapas anteriores, y poco después llegaría el tanto definitivo.
El gol que rompió el partido
La jugada del 0-1 nació de una indecisión entre Jauregizar y Ruiz de Galarreta. Turrientes, con gran lectura, robó el balón y Soler dio un pase monumental hacia Guedes. El brasileño abrió el espacio y Turrientes apareció en el lugar exacto para definir con clase y potencia. Un gol de crack que premió la superioridad realista durante todo el encuentro.
Con el marcador en contra, el Athletic solo pudo apelar a su tradición copera y a acciones aisladas. Nico Williams intentó con un remate desde fuera o algún centro peligroso, pero la Real mantuvo el control sin bajar la guardia. Matarazzo incluso se permitió dar entrada a Odriozola en los minutos finales, pese a que el lateral acumulaba amarilla por celebración en la banda tras el gol.
Nueve partidos invictos y confianza máxima
Esta victoria confirma el excelente momento de la Real Sociedad, que acumula ya nueve encuentros consecutivos sin conocer la derrota. El fútbol exhibido en San Mamés fue de alto vuelo: posesión inteligente, presión efectiva y efectividad en las zonas clave. El Athletic, por su parte, mostró carencias creativas y falta de ideas para romper la estructura visitante.
La eliminatoria queda muy de cara para los donostiarras, que ahora solo necesitan gestionar bien la vuelta en Anoeta para sellar el pase a la final de La Cartuja. San Mamés quedó de piedra ante una Real que pasó la mano por la cara a su eterno rival y que sueña con volver a ilusionar en una final.


















