Los blancos remontan en el último cuarto y suben al tercer puesto
El Real Madrid logró una victoria sufrida ante la Virtus de Bolonia después de reaccionar a tiempo en el tramo final del partido. Los blancos consiguieron imponerse gracias a un gran último cuarto, en el que seis triples resultaron decisivos para darle la vuelta a un marcador que llegó a estar 69-72 a favor del conjunto italiano.
Con este triunfo, el equipo dirigido por Sergio Scariolo asciende provisionalmente al tercer puesto, en un encuentro que volvió a evidenciar tanto el carácter competitivo del Madrid como sus dificultades para mantener un ritmo constante durante todo el partido.
Tavares dominó la pintura, pero el partido se complicó
Tras el descanso, el Real Madrid parecía tener el control del encuentro. Walter Tavares dominó el juego interior con varios tapones, un mate y un 2+1 que permitieron a los blancos abrir una ventaja de 11 puntos (56-45). En defensa, Andrés Feliz y Facundo Campazzo se alternaron para frenar a Edwards, que apenas pudo aportar durante gran parte del tercer cuarto.
Sin embargo, el equipo madridista avanzaba a rachas y la Virtus siempre encontraba la manera de mantenerse en el partido. El ataque de los locales resultaba demasiado previsible y faltaba creatividad. Cuando Mario Hezonja asumió la dirección del juego, el resultado fue una serie de pérdidas que volvieron a meter a los italianos en la pelea.
Además, algunos jugadores no lograron aportar soluciones. Lyles firmó un partido discreto y el pívot ucraniano Len no disputó ni un solo minuto, al igual que los no convocados Kramer y Procida.
Los triples del último cuarto cambiaron el partido
En el tramo decisivo apareció Sergio Llull, que anotó otro triple para ampliar su récord histórico en la competición con 699 lanzamientos convertidos. En los minutos finales, Scariolo apostó por un quinteto exterior formado por Campazzo, Feliz y Hezonja, con Tavares y Okeke dominando la pintura.
El propio Okeke fue clave con su intensidad en el rebote y varias acciones importantes. El ala-pívot inició una racha de cuatro triples consecutivos del Madrid y añadió una canasta tras rebote ofensivo que cambió la dinámica del encuentro.
A siete minutos del final, un 2+1 de Vildoza puso en alerta al Movistar Arena con el 69-72 en el marcador. Sin embargo, dos buenas defensas y la eficacia desde el perímetro en el último cuarto inclinaron definitivamente el partido hacia el lado madridista. Los blancos anotaron seis triples en ese periodo tras haber conseguido solo cinco en los tres cuartos anteriores.
El Real Madrid terminó controlando el último minuto sin sobresaltos y ya piensa en su próximo desafío, el duelo del jueves frente al Valencia Basket.


















