El cansancio pesa tras cuatro partidos en siete días
El Real Madrid perdió ante Hapoel Tel Aviv y no pudo cerrar todavía su billete a la Final Four.
El equipo blanco llegó al partido después de disputar 4 encuentros en 7 días, incluido el exigente duelo ante UCAM Murcia del domingo. Ese desgaste físico se notó en Botevgrad, donde el conjunto israelí llegó más fresco tras preparar el choque en Tel Aviv.
El Madrid firmó uno de sus partidos más bajos del curso. Solo anotó 69 puntos y acabó con 61 de valoración colectiva, ambos registros entre sus mínimos de la temporada.
Hezonja baja de golpe tras su partido histórico
Mario Hezonja venía de una actuación enorme ante UCAM Murcia, pero no pudo repetir nivel.
El croata terminó con 7 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias, pero su valoración fue de 0. Falló 11 tiros, incluidos 2 libres, perdió 4 balones y cometió 4 faltas personales.
Trey Lyles fue de los pocos que apareció, aunque lo hizo cuando el partido ya estaba muy cuesta arriba. El resto del equipo no encontró acierto ni liderazgo para sostener al Madrid.
Sin Tavares y con Garuba tocado, Hapoel dominó la pintura
La ausencia de Walter Tavares volvió a condicionar el juego interior del Real Madrid.
Usman Garuba, que había asumido peso en la zona, se hizo daño en una mano y pasó buena parte del encuentro en el banquillo. Alex Len tuvo minutos, pero su aportación no fue suficiente.
Hapoel aprovechó esa debilidad para controlar mejor los rebotes y limitar las penetraciones blancas. Dan Oturu exigió mucho en la pintura, mientras Kessler Edwards ganó presencia atrás y complicó el trabajo de los exteriores madridistas.
Mala selección de tiro y poco acierto desde la línea
El Madrid no logró desarrollar su ataque abierto con buenas penetraciones.
El equipo abusó del triple y lanzó más desde fuera que de 2 puntos. Esa elección reflejó el bajón físico y la falta de confianza en el juego interior.
Tampoco ayudaron los tiros libres. El Madrid terminó con un pobre 7/15, un dato clave en un partido donde Hapoel fue más sólido.
Hapoel fue más fresco y más claro
Dimitrios Itoudis redujo la rotación y apostó por sus jugadores principales.
Sin hacer un partido brillante en conjunto, Hapoel tuvo más continuidad. Bryant, Jones y Edwards fueron los nombres más firmes del equipo israelí.
El Madrid sí tuvo un buen tramo en el segundo cuarto, cuando llegó a tomar 10 puntos de ventaja con minutos positivos de Maledon, Feliz y Deck. Después, el ataque se apagó y el rival tomó el control.
El pase a la Final Four tendrá que esperar. El Madrid necesita recuperar energía, ajustar decisiones ofensivas y mejorar fuera de casa para sellar la clasificación hacia Atenas.


















