Brilla como local y sufre fuera en una temporada irregular
El Real Madrid ha sido muy señalado por su bajón lejos de casa, pero su cara más sólida aparece cada vez que juega en el Movistar Arena. El equipo de Sergio Scariolo presenta un balance global de 39 victorias y 15 derrotas, con un contraste claro entre su rendimiento como visitante o en pista neutral (17-13) y su enorme fiabilidad como local (22-2).
En Euroliga, ese patrón se repite con fuerza. En casa firma un 13-1 y no pierde en el Movistar Arena desde el 13 de noviembre, cuando cayó ante Panathinaikos. Fuera, en cambio, arrastra un 5-10 que explica buena parte de la sensación de inestabilidad que acompaña al equipo este curso, en el que ya se escaparon dos títulos, la Supercopa y la Copa.
Calendario decisivo y objetivo de asegurar el factor cancha
Esa fortaleza como local está siendo clave para que el Madrid llegue al tramo final de la fase regular en cuarta posición, ahora mismo dentro de los puestos que suelen garantizar el factor cancha en el playoff de cuartos. Con nueve partidos por delante, el equipo está a tres del liderato, a uno del segundo puesto y con la clasificación muy apretada, lo que obliga a no fallar.
En el Movistar Arena aún le quedan cinco encuentros, empezando por el duelo de hoy ante la Virtus de Bolonia. Después recibirá a Valencia Basket, Hapoel Tel Aviv, el Efes de Pablo Laso y cerrará la fase regular en casa contra Estrella Roja, un rival directo.
El gran examen sigue estando lejos de Madrid, donde le esperan salidas complicadas ante Zalgiris, Baskonia, un cruce de revancha tras la final de Copa, y dos partidos de máxima dureza contra Olympiacos y Fenerbahçe.
Un registro top en Europa y un reto histórico al alcance
El 13-1 del Real Madrid es el mejor registro como local en la Euroliga esta temporada, por delante del 12-2 de Valencia Basket. Otros aspirantes como Fenerbahçe, Olympiacos y Dubai Basketball ya han cedido tres partidos en su pabellón, lo que refuerza el valor del rendimiento madridista en casa.
Con el formato actual de 20 equipos, el objetivo de terminar la liga regular con solo una derrota como local aparece como un reto poco común en los últimos años. En temporadas recientes, nadie logró cerrar su pabellón con una única caída, algo que el Madrid tiene al alcance si mantiene su nivel y asegura antes el factor cancha.
El partido ante Virtus también tiene un punto de revancha. En la primera vuelta, en la jornada inaugural, el equipo italiano se llevó el duelo por 74-68, y ahora el Madrid busca confirmar su condición de local más sólido de la competición.


















