El Rayo Vallecano se impuso al Jagiellonia en suelo polaco y dejó casi sellada su continuidad en la Conference League. Con este triunfo, el equipo de Íñigo Pérez asegura como mínimo su presencia en el playoff del torneo, y se sitúa ya entre los ocho primeros. Una victoria en la última jornada le permitiría clasificarse directamente para los octavos de final.
Desde el inicio, ambos conjuntos salieron a presionar arriba, pero fue el Rayo quien tomó pronto el mando del juego. Isi Palazón y Unai López se adueñaron del centro del campo y marcaron el ritmo del equipo madrileño.
Camello abre el camino… y se topa con la madera
En la primera llegada clara del partido, Álvaro García colgó un centro al corazón del área que fue envenenándose hasta caerle a Sergio Camello, que solo tuvo que empujar la pelota al fondo de la portería para firmar el 0-1.
El delantero franjirrojo estuvo a punto de ampliar la ventaja pocos minutos después: primero, con un zapatazo desde la frontal que se estrelló en la cruceta; y acto seguido, tras otro gran pase de Álvaro García, volvió a encontrarse con el poste después de que un defensa desviara su disparo cuando ya parecía que el balón iba dentro.
Mientras tanto, el Jagiellonia apenas generaba peligro. El choque daba la sensación de encaminarse hacia una noche plácida para el Rayo, de esas en las que se enfilan tres o cuatro goles y se cierra el partido pronto. Sin embargo, en una de las últimas acciones del primer tiempo, llegó el mazazo: tras un córner mal despejado por Batalla, el español Jesús Imaz cazó el balón dentro del área y firmó el 1-1 en una de las contadas llegadas locales. Un empate especialmente doloroso para los de Íñigo Pérez, que habían dominado toda la primera parte y se habían topado dos veces con la madera.
El Jagiellonia reacciona, pero el Pacha Espino firma un gol de concurso
Impulsado por el empate, el Jagiellonia salió con mucha más energía en la segunda mitad. El conjunto polaco comenzó a incomodar al Rayo con jugadas a balón parado y balones largos a la espalda de la defensa. Durante varios minutos, el equipo madrileño sufrió el empuje local, pero supo aguantar sin derrumbarse.
Y en el minuto 60 apareció el héroe menos esperado: el Pacha Espino. El lateral uruguayo sorprendió al guardameta rival, que estaba adelantado esperando un centro, con un zapatazo desde más de 20 metros, casi pegado a la banda izquierda, que entró por el primer palo. Un auténtico obús, digno de premio Puskás. Nadie sabe con certeza si quiso centrar o disparar directamente, pero el efecto fue perfecto: 1-2 y jarro de agua fría para el Jagiellonia.
A partir de ahí, el Rayo supo gestionar la ventaja, contener las acometidas finales del conjunto polaco y asegurar tres puntos de oro. Con este resultado, el equipo madrileño se coloca sexto en la clasificación de la Conference League, y una victoria en Vallecas ante el Drita en la próxima jornada le garantizaría acabar entre los ocho primeros y, por tanto, sellar el pase directo a los octavos de final del torneo.


















