Oblak fijo, dudas en los laterales y misión: frenar a Lamine
El Atlético de Madrid afronta una visita clave al campo del Barcelona, un partido que puede comprimir la parte alta de la tabla. Los rojiblancos llegan al Camp Nou a tres puntos del líder y Simeone trabaja sobre un once con muchas certezas… y alguna duda importante en defensa.
En la portería no hay debate: Jan Oblak será titular de nuevo. El esloveno volvió a dejar su arco a cero el pasado sábado y ofreció a la afición del Metropolitano su colección de seis trofeos Zamora. Es uno de los grandes pilares del equipo y se espera que vuelva a sostener al Atlético ante un ataque azulgrana cargado de talento.
La principal incógnita está atrás. En el lateral derecho, lo visto en el entrenamiento del martes apunta a que Pubill toma ventaja, lo que relegaría a Nahuel a un segundo plano de inicio. En el eje de la zaga, Giménez se confirma como líder y jefe defensivo, acompañado por Lenglet. Hancko partiría como lateral izquierdo y tendrá, probablemente, el reto más exigente de la noche: intentar frenar a Lamine Yamal.
Nico y Giuliano, trabajo de ida y vuelta; Barrios y Koke mandan en el medio
Para ayudar a Hancko y al resto de la defensa, Simeone pondrá especial atención en las bandas del mediocampo. Nico y Giuliano ocuparán esos costados, pero con una función claramente mixta. No sólo deberán aportar en ataque, sino también retrasar su posición cuando el equipo lo requiera, formando una línea de cinco o incluso seis hombres atrás. Esa flexibilidad en fase defensiva será clave para contener las transiciones rápidas del Barça de Flick.
En el doble pivote, la presencia de Barrios parece indiscutible por su despliegue físico y su capacidad para romper líneas en conducción. A su lado, el plan inicial pasa por Koke, que vuelve al Camp Nou, escenario de su debut en 2009. No obstante, Cardoso también entra en las quinielas, como ya ocurrió ante el Inter, si Simeone decide reforzar aún más el físico y la intensidad en la presión.
Con este dibujo, el Atlético busca un equilibrio delicado: abrigarse lo suficiente para aguantar el caudal ofensivo azulgrana y, al mismo tiempo, tener recursos para salir y hacer daño cuando se presente la ocasión.


















