La Confederación Africana de Fútbol cambió de forma inesperada el resultado de la final de la Copa Africana de Naciones y le otorgó el trofeo a Marruecos. El comité de apelación resolvió que Senegal debía ser considerado perdedor por incomparecencia, por lo que el triunfo logrado en la prórroga quedó anulado.
De esta manera, el partido pasa a registrarse oficialmente como una victoria 3 0 para la selección marroquí, anfitriona del torneo. La decisión transforma por completo el desenlace de una final que ya había quedado marcada por la tensión y la polémica.
La protesta de Senegal terminó siendo decisiva
El origen del caso estuvo en lo ocurrido durante la final disputada en enero en Rabat. En los minutos finales, jugadores de Senegal, junto con el seleccionador Pape Thiaw, abandonaron el campo como señal de protesta después de que Marruecos recibiera un penalti en una acción muy discutida.
La interrupción se prolongó durante unos 15 minutos y elevó aún más el caos en el estadio, donde también se vivieron momentos de gran tensión en la grada. Cuando el encuentro se reanudó, Brahim Díaz falló el lanzamiento desde los once metros y más tarde Senegal acabó marcando el gol que le dio el título en la prórroga.
El recurso cambió una decisión que parecía cerrada
En una primera audiencia disciplinaria, la CAF había impuesto multas superiores al millón de dólares y sanciones para integrantes de ambas selecciones, aunque mantuvo intacto el resultado del partido. Sin embargo, en la apelación el enfoque fue distinto y se aplicó un artículo del reglamento que no había sido utilizado inicialmente.
Según esa norma, un equipo que abandona el terreno de juego antes del final sin autorización arbitral puede ser declarado perdedor. Con esa base, el comité concluyó que Senegal había incumplido el reglamento y resolvió retirarles oficialmente el campeonato.
Marruecos rompe una larga espera y Senegal prepara respuesta
Con este fallo, Marruecos pasa a ser campeón de África por primera vez desde 1976. Para Senegal, en cambio, la resolución supone perder un título que ya había celebrado y que habría sido su segundo en las últimas tres ediciones del torneo.
Ahora se espera que la federación senegalesa lleve el caso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo. Ese proceso podría extenderse durante muchos meses, por lo que una resolución definitiva llegaría bastante más adelante.
El nuevo contexto cambia también el relato previo al Mundial
La decisión altera la imagen con la que ambas selecciones llegarán a la Copa del Mundo de 2026. Senegal había celebrado con su afición una nueva conquista continental, mientras que Marruecos cerró el torneo entre fuertes críticas por no haber ganado el campeonato en casa.
Ahora todo cambia. Marruecos viajará al Mundial con la condición oficial de campeón africano, mientras Senegal intentará revertir un veredicto que ya figura entre los más impactantes que ha dejado el fútbol continental en los últimos años.


















