Andriy Lunin vuelve a tener una oportunidad importante en el Real Madrid justo cuando Thibaut Courtois atravesaba un gran momento. Sin embargo, las lesiones han vuelto a alterar la situación en la portería blanca y el guardameta ucraniano se encuentra otra vez ante un escenario que ya supo afrontar con mucha solidez.
No es una situación nueva para él. En la temporada de la Decimoquinta, Lunin ya asumió una responsabilidad enorme durante la larga ausencia del portero belga y respondió con actuaciones de mucho nivel en los momentos más exigentes del curso.
Ya fue una pieza clave en la Champions de 2024
La afición madridista mantiene un buen recuerdo de aquella campaña en la que Lunin tuvo que hacerse cargo de la portería durante gran parte de la temporada. Lo hizo con seguridad, serenidad y un rendimiento que terminó siendo muy valioso tanto en la Champions como en la Liga.
Aquel curso cerró sus números con 31 partidos disputados y solo 32 goles recibidos. Más allá de las cifras, dejó actuaciones que pesaron de verdad en el camino del equipo hacia los títulos.
Uno de sus partidos más destacados llegó en Leipzig, en la ida de los octavos, cuando sostuvo al equipo con una actuación sobresaliente. Más adelante también fue decisivo contra el Manchester City, especialmente en la vuelta, donde resistió durante un partido de máxima exigencia y luego brilló en la tanda de penaltis.
El Bayern vuelve a cruzarse en su camino
Ahora el destino le coloca otra vez ante el Bayern de Múnich, el mismo rival al que el Madrid ya enfrentó antes de alcanzar la final en aquella edición europea. En aquella semifinal, Lunin también respondió a la altura y ayudó al equipo a sostener una eliminatoria muy dura que terminó resolviéndose a favor de los blancos.
En esta nueva ocasión, el reto vuelve a ser enorme. El Madrid tendrá por delante dos partidos de máxima exigencia frente al conjunto bávaro, con el añadido de que Courtois intentará recuperarse a tiempo, aunque de momento la responsabilidad vuelve a caer sobre el ucraniano.
Pocos partidos este curso, pero señales positivas
Esta temporada Lunin apenas ha tenido continuidad, con solo unas pocas apariciones repartidas entre distintas competiciones. Aun así, en varios de esos encuentros dejó sensaciones positivas, incluso en partidos donde el equipo sufrió más de lo esperado.
Su participación más reciente también dejó una buena impresión, ya que respondió bien en los minutos que disputó frente al Manchester City. Eso refuerza la sensación de que, pese a la falta de ritmo competitivo, está preparado para asumir otra vez una misión delicada.
El Real Madrid vuelve a necesitar su firmeza
El calendario coloca al Madrid ante varios compromisos decisivos y Lunin tendrá que responder de inmediato. Primero llegará un derbi importante en la lucha por la Liga y después tocará encarar la eliminatoria ante el Bayern, una prueba que puede marcar el rumbo del equipo en Europa.
La diferencia es que esta vez ya no necesita demostrar que puede hacerlo. Lunin ya pasó por una situación parecida, ya rindió bajo presión y ya fue importante en una Champions ganadora. Por eso ahora el reto es grande, pero no nuevo para él.


















