Del dominio verdiblanco al despertar nervionense
El derbi sevillano terminó en empate tras un guion cambiante que parecía sonreír al Betis hasta que el Sevilla reaccionó a tiempo. Lo que comenzó con un claro 2-0 para los de Pellegrini, gracias a los goles de Antony y Álvaro Fidalgo, acabó en tablas tras la remontada culminada por el canterano Isaac Romero, que silenció La Cartuja y dio un punto de enorme valor a los suyos.
Durante buena parte del primer tiempo, el Betis impuso su ritmo. Controló la posesión y encontró espacios entre líneas con Fidalgo como eje, mientras Marc Roca equilibraba el centro del campo. El Sevilla, con marcas ajustadas y la intención de conectar con Alexis y Akor Adams, trataba de resistir. Abde avisó pronto con un disparo cercano al poste y el conjunto verdiblanco fue inclinando el partido a su favor.
Pasado el primer cuarto de hora llegó el primer golpe. Abde desbordó por la izquierda, su centro fue rechazado y Antony, con una chilena inmediata, superó a Vlachodimos para desatar la euforia. Antes del descanso, una contra bien ejecutada terminó con una diagonal precisa de Abde y una definición con el exterior de Fidalgo que amplió la ventaja. El 2-0 parecía encaminar el duelo.
Reacción sevillista y protagonismo de la cantera
El Sevilla movió piezas tras el descanso para corregir su fragilidad defensiva. Ajustó los carriles, buscó mayor profundidad y comenzó a jugar con más intensidad. El Betis, más pausado, dejó de presionar con la misma energía y eso permitió crecer a los de Matías Almeyda.
La reacción tomó forma cuando un centro medido desde la izquierda encontró el remate de cabeza de Alexis, imposible para Valles. El tanto devolvió la esperanza a los nervionenses y cambió el ánimo del encuentro. Pellegrini intentó reforzar el equilibrio con cambios, mientras el Sevilla apostaba por la velocidad de Isaac y la creatividad de Januzaj.
El empate definitivo llegó tras una acción a balón parado. Sow dejó el balón servido y Isaac Romero apareció para firmar el 2-2 con un zurdazo que superó a Valles. El joven delantero completó así la remontada y confirmó el crecimiento de su equipo.
El reparto de puntos deja sensaciones opuestas. Para el Betis, supone dejar escapar dos puntos en la pelea por puestos europeos. Para el Sevilla, es un impulso anímico en su lucha por la permanencia y una muestra de carácter en un escenario adverso.


















