El Hiopos Lleida no pudo prolongar la euforia de la gran victoria lograda en Andorra el viernes, que ponía fin a seis derrotas consecutivas, ni ofrecer otra alegría a su afición, que por primera vez esta temporada llenó el Barris Nord. El equipo de Gerard Encuentra batalló con entrega hasta el último segundo, pero siempre fue por detrás de un Casademont Zaragoza más consistente y fresco, que ahora iguala a los leridanos en la tabla clasificatoria.
A pesar de llegar a estar a solo un punto al inicio del último cuarto, la precipitación y el agotamiento físico impidieron completar la remontada, consumándose la novena derrota del curso.
Un inicio complicado que marcó el partido
El encuentro comenzó de forma negativa para un Hiopos Lleida muy impreciso. Cuando Encuentra solicitó el primer tiempo muerto a mitad del primer cuarto, su equipo ya había perdido seis balones y solo había anotado una canasta, obra de Batemon tras un robo. Zaragoza dominaba con claridad gracias a Yusta y Stephens.
Tras el tiempo muerto, un parcial de 7-2 liderado por Paulí acercó a los locales (9-14), pero la reacción se quedó ahí. Las imprecisiones regresaron y los aragoneses alcanzaron rápidamente los nueve puntos de ventaja (9-18), renta que gestionaron hasta cerrar el cuarto en 13-22.
Paulí fue el único referente ofensivo en el primer periodo, firmando nueve de los 13 puntos de su equipo.
Esfuerzo constante sin premio en la segunda mitad
El segundo cuarto siguió un patrón similar: el Hiopos hacía la goma, acercándose en el marcador pero sin llegar a dar la vuelta. Apariciones puntuales de Millán Jiménez y un triple de Agada redujeron diferencias, pero Zaragoza respondía siempre con acciones de calidad, especialmente de sus bases Bell-Haynes y Spissu.
Al descanso, los visitantes mandaban por doce puntos (32-44). En la reanudación, Golomán aportó siete puntos seguidos bajo el aro, y un buen tramo defensivo permitió un 10-2 que dejó el partido en tres puntos (50-53). Sin embargo, errores clave impidieron culminar la remontada.
En el último cuarto, los leridanos llegaron a ponerse a uno (58-59), pero un parcial de 2-11 liderado por Dubljevic y Bell-Haynes devolvió la ventaja cómoda a Zaragoza (60-70). El cansancio acumulado tras dos partidos en 48 horas y los problemas físicos de varios jugadores hicieron imposible cualquier reacción final.


















