Dominio total que tardó en materializarse
En la última llegó la vencida para el Eibar. Tras dominar gran parte del encuentro a base de juego y ocasiones un tanto a balón parado de Lander Olaetxea en el tiempo de descuento sentenció lo que se daba y puso patas arriba Ipurua. Tercera victoria consecutiva azulgrana en casa que oxigena una situación algo enrarecida en los últimos meses.
Fue merecido. Sus ocasiones durante los 90 minutos reglamentarios así lo evidenciaron mientras que el Almería apenas pudo mostrarse en materia ofensiva si no era por el talento individual de Arribas Baptistao y compañía. Se quedó a un paso de frenar su sangría defensiva en lo que sería darle continuidad a un playoff que está en peligro.
Primer tiempo de dominio visitante y reacción local
Con el temporal que arreciaba Ipurua la lógica apuntaba a que los locales se aclimatarían primero a las adversas condiciones. Sin embargo al cuadro almeriense apenas le importó el chaparrón y mostró más fútbol en el primer cuarto de hora. Un dominio sin demasiadas ocasiones remarcables más allá de un disparo envenenado por la rosca infinita de Arribas en la frontal pero con el que el Eibar comenzó a dudar.
Sus salidas lejos de ser cuanto menos limpias estuvieron llenas de imprecisiones fruto de la propuesta ofensiva de Rubi que puso hasta cuatro atacantes en liza. Los indiscutibles Arribas Leo Baptistao y Embarba formaron en la mediapunta mientras una de las últimas operaciones en el mercado invernal Miguel De La Fuente fue la referencia. Las combinaciones entre estos protagonistas fueron su única vía de peligro en el primer acto.
Una vez superada la puesta en escena de los indálicos San José le ganó la batalla táctica a Rubi. Esto llegó gracias a que fue valiente en la presión combinativo en la elaboración y vertical a la hora de castigar su zaga. Bonini de regreso tras tres meses de lesión y Nelson Monte continuamente acusaron el derroche físico de un Martón que se valió solo para amargarles la tarde ya fuera con robos altos con disputas aéreas o en rupturas a su espalda.
Así fue el armero que más lo intentó en ataque pero si no era por un mal control o el larguero el desempeño de Andrés Fernández le negaba el gol. Tampoco pudo lograrlo Olaetxea en la última antes de llegar al descanso con un remate de espuela en una segunda jugada a balón parado.
Segunda parte de insistencia y gol en el descuento
El ABP continuaba sin ser un recurso para el Eibar. La primera gran ocasión del segundo envite también volvió a salir de un córner pero el cabezazo de Nolaskoain en esta ocasión fue demasiado centrado como para sorprender a Andrés. Mientras tanto Guruzeta se lo pasaba en grande por los pasillos interiores. Dzodic y Gui solo podían frenarlo a base de agarrones que nunca eran castigados con tarjeta hasta el 72’ con lo que los armeros seguían llegando.
Cuando estos no pudieron pararle el ‘10’ se plantó solo ante el meta visitante que tiró de reflejos tras ayudarse del palo para detener un disparo desde el costado. Recién superada la hora el Almería solo había generado peligro con un aislado testarazo de Miguel De La Fuente por lo que Rubi hizo gala de su fondo de armario para meter más amenaza. Soko Morci y Baba al verde. Casi nada. Y por si fuera poco más tarde se sumaría Nico Melamed.
Pese a ello el conjunto guipuzcoano continuó siendo superior a medida que los centros laterales ganaban protagonismo en el área almeriense. Martón se quedó a centímetros de aprovechar uno de ellos minutos antes de ser sustituido por Bautista. También le daría tiempo a reclamar un penalti por un ligero contacto con Andrés pero el trencilla no presenció nada punible.
Todo parecía atado para el reparto de puntos. Por mucho que el Eibar siguiera insistiendo sus múltiples acercamientos no conseguían ser claros y certeros. Y eso que tuvo varios saques de esquina para intentarlo. No obstante la estrategia le llevaría por otro camino. Una falta lateral que propiciaría un balón totalmente despejado en el punto de penalti para que Olaetxea con el interior y a un palo completara el delirio de los allí presentes. Era la última de la tarde de modo que no había tiempo para más.
Ipurua eligió creer y al Almería le tocará seguir remando en otro estadio donde la suerte pueda sonreírle. En el feudo armero suma siete derrotas en sus ocho visitas. El playoff está cada vez más caro para los almerienses. La permanencia una jornada más factible en los eibarreses.


















