Un inicio exigente y cuatro victorias que impulsan el camino al Mundial
Chus Mateo vive un momento de desahogo y consolidación al frente de la Selección española tras la victoria ante Ucrania en Oviedo (78-64). El técnico admitió que al llegar, hace seis meses, el cargo imponía respeto, en parte por el contexto. España venía de un golpe duro en el Eurobasket, sin superar la primera fase en Limasol, y el cambio de ciclo se produjo después del cierre de etapa con Scariolo.
La primera tarea fueron las Ventanas de clasificación para el Mundial, con un escenario habitual de ausencias. Sin jugadores NBA y sin la mayoría de los nombres de Euroliga, y con varias promesas también fuera de alcance, el margen para improvisar era mínimo. Aun así, el equipo ha respondido con cuatro triunfos que refuerzan el proyecto y acercan a España al objetivo de estar en Qatar.
En Oviedo, además, Mateo recibió el premio a mejor entrenador de 2025 y fue ovacionado, en un gesto que para muchos funciona como una reivindicación pública. Especialmente tras su salida del Real Madrid al final de la temporada pasada, pese a encadenar títulos como dos ligas seguidas, la Euroliga de 2023 y la Copa de 2024.
Ilusión renovada, cuerpo técnico de confianza y decisiones clave
Desde la Federación y su entorno destacan que Mateo llegó con energía y con un punto de entusiasmo que se notó desde el primer día. Elisa Aguilar, presidenta de la FEB, subrayó que el seleccionador ha aportado ilusión extra al grupo. Quienes lo conocen de cerca lo describen en plenitud, con un tono distinto y disfrutando del reto.
Mateo también ha construido un cuerpo técnico a su medida, rodeándose de perfiles con los que ya tiene química y comunicación directa. Ha sumado colaboradores de confianza y ha organizado el trabajo en dos frentes. Por un lado, el seguimiento a medio y largo plazo, con una estructura en Estados Unidos para controlar a los españoles en NBA, G-League, NCAA e incluso categorías previas. Por otro, el plan inmediato, formar un bloque que se identifique rápido y compita desde ya en un grupo que se intuía duro, con rivales como Georgia y Ucrania.
En esa búsqueda de soluciones, el seleccionador ha tomado decisiones que han dado resultado. En una ventana aparecieron líderes claros y un nombre que sorprendió, y en la siguiente recuperó a Oriola, que respondió con dos actuaciones muy sólidas. Con estas piezas, España se ha colocado 4-0 y líder del grupo A, con varios jugadores sintiéndose importantes y cómodos en el rol asignado.
Ahora Mateo valora cuánto tocar el equipo de cara a las Ventanas de julio. La idea es integrar poco a poco a parte del talento ausente, pero sin perder el equilibrio ni dejar de reconocer a quienes han iniciado el camino con estas cuatro victorias. El siguiente objetivo está marcado: ganar a Dinamarca y Georgia en julio. Si España termina esta fase con 6-0, el margen para asegurar la clasificación aumentaría de forma notable de cara a la segunda etapa.


















