Gol tempranero y expulsión complican el partido
Celta de Vigo certificó su pase a la siguiente fase de la Liga Europa con una victoria meritoria por 2-1 ante el Lille en Balaídos. El equipo gallego mostró un esfuerzo y una fe impresionantes para superar más de una hora jugando con un futbolista menos y mantener viva su ilusión europea.
El partido comenzó de forma ideal para los célticos apenas 30 segundos después del pitido inicial cuando Alexsandro regaló el balón en la salida desde atrás Borja Iglesias cedió a Iago Aspas y este asistió a Williot Swedberg para el 1-0. El tanto aumentó la confianza en el planteamiento de Claudio Giráldez que apostó por presionar alto y dominar en campo rival.
Sin embargo la alegría duró poco ya que poco antes de la media hora Hugo Sotelo se excedió en la presión alta y golpeó el tobillo de Mandi recibiendo tarjeta roja directa. Con diez jugadores el Celta tuvo que recomponerse retrasando a Swedberg y Aspas para arropar a Miguel Román en el centro del campo y centrando su juego en la defensa.
Soluciones de emergencia y gol decisivo
El Lille aprovechó la superioridad numérica y asedió la portería viguesa especialmente por la banda derecha con Broholm generando peligro constante. Giráldez reaccionó en el descanso moviendo a Óscar Mingueza al centro y dando entrada a Sergio Carreira para cerrar la banda izquierda mientras Pablo Durán trabajaba por dos en la primera línea defensiva.
El equipo resistió el acoso francés y en una jugada aislada Pablo Durán peleó un balón en la línea de fondo forzando un córner que Miguel Román y Carl Starfelt ejecutaron a la perfección para el 2-0. El gol dio sentido al gran trabajo defensivo y pareció sentenciar el partido.
En el descuento Giroud recortó distancias pero el Celta no flaqueó y mantuvo la ventaja hasta el pitido final. Con diez jugadores durante más de una hora el equipo demostró que en este momento parece inmune a todo gracias a su fe esfuerzo y organización.
La victoria asegura la supervivencia en la fase liga de la Europa League y mantiene vivo el sueño europeo de un Celta que sigue creyendo en sus posibilidades pese a las adversidades.


















