El Betis salió con vida de Portugal y mantuvo intactas sus opciones de alcanzar las semifinales de la Liga Europa. El conjunto verdiblanco empató 1-1 ante el Sporting de Braga en la ida de los cuartos de final, en un partido de mucho oficio, alternancias y poca brillantez, pero con un resultado que deja todo por decidir en la vuelta de Sevilla.
El equipo portugués golpeó muy pronto y llevó el control durante varias fases del encuentro, aunque el Betis supo resistir, crecer con el paso de los minutos y encontrar el empate en la segunda mitad gracias a un penalti transformado por Cucho Hernández.
El Braga sorprendió de salida y castigó el desconcierto inicial del Betis
El partido comenzó con un Braga mucho más metido en la noche. El conjunto portugués salió con intensidad, ritmo y claridad, mientras el Betis tardaba en asentarse. Esa diferencia se tradujo enseguida en el marcador.
Apenas habían pasado poco más de cuatro minutos cuando Florian Grillitsch adelantó al equipo luso tras una acción ensayada a la salida de un córner. El gol premió la mejor puesta en escena del Braga y obligó al Betis a reaccionar desde muy temprano.
El Betis tardó en ordenar su juego, pero fue encontrando respuestas
El golpe inicial pudo hacer mucho daño, aunque el equipo de Pellegrini fue recomponiéndose poco a poco. No logró imponer su estilo de manera constante, pero sí empezó a pisar más campo rival y a generar señales de peligro.
Marc Bartra tuvo una de las más claras con un cabezazo al poste, mientras Ez Abde y Cucho Hernández también encontraron espacios para inquietar al Braga. El conjunto andaluz mejoró con balón a medida que avanzaba el primer tiempo, aunque siguió dando la sensación de estar por detrás del rival en el control general del encuentro.
Cucho fue el más activo y acabó encontrando el premio
Dentro de un Betis irregular, el colombiano fue uno de los jugadores más insistentes. Participó, buscó portería y se mostró como el atacante más conectado del equipo durante buena parte del choque.
Su premio llegó pasada la hora de juego, cuando transformó con seguridad un penalti claro cometido sobre Ez Abde. Ese 1-1 equilibró el marcador y recompensó la capacidad del Betis para mantenerse dentro del partido incluso en sus momentos menos brillantes.
Pellegrini movió el banquillo para cambiar la dinámica
El técnico chileno introdujo ajustes importantes en la segunda parte para dar más profundidad y energía a su equipo. Entre ellos destacó la entrada de Antony, reservado de inicio por molestias físicas, en un intento de darle más filo al ataque.
Aunque el Betis no terminó de gobernar el duelo con autoridad, sí consiguió que el partido se jugara en un terreno menos cómodo para el Braga. Después del empate, Pellegrini optó por reforzar el centro del campo y evitar que la ida se descontrolara en el tramo final.
El Braga tuvo más balón, pero no terminó de romper al Betis
El conjunto portugués manejó largos tramos de posesión y volvió a mostrar una estructura competitiva y madura en Europa. Sin embargo, tras el 1-1 le faltó profundidad real para traducir ese dominio en ocasiones claras.
Tuvo intención, circulación y presencia territorial, pero el Betis supo contener bien ese empuje en los minutos decisivos. Eso permitió a los verdiblancos sostener el empate y salir de Braga con una sensación razonablemente positiva.
La vuelta en La Cartuja decidirá todo
El empate deja la eliminatoria completamente abierta para el duelo del 16 de abril en Sevilla. Ninguno de los dos equipos logró imponer una ventaja significativa y todo se resolverá en un segundo asalto que promete mucha tensión.
Para el Betis, el gran valor de esta ida está en haber resistido un partido incómodo, haber corregido sobre la marcha y regresar a casa con opciones intactas. Para el Braga, queda la sensación de que tuvo tramos para sacar más renta, pero no logró traducir su dominio en una ventaja mayor.
Ahora, la última palabra la tendrá La Cartuja.


















