El club aplaza cualquier anuncio
El Barcelona ha elegido actuar con prudencia durante la semana del Clásico. Aunque le basta con sumar un punto para proclamarse campeón de Liga, la entidad no quiere adelantar ningún mensaje sobre posibles festejos.
Por ahora no habrá comunicaciones oficiales sobre actos de celebración ni sobre una rúa por las calles de la ciudad. El club esperará a que el título esté asegurado de manera matemática.
La consigna interna es evitar la confianza
La decisión busca impedir cualquier señal de relajación antes del partido contra el Real Madrid. En el entorno azulgrana se asume que el momento deportivo es favorable, pero la comunicación pública se mantendrá contenida.
El mensaje interno es que cada anuncio llegará cuando corresponda. Hasta entonces, el Barcelona no quiere abrir una conversación pública sobre celebraciones.
El Real Madrid puede retrasar el alirón
El equipo de Arbeloa evitó el pasillo al ganar al Espanyol y tratará de demorar el título azulgrana todo lo posible. El partido tiene un componente de orgullo añadido para el Real Madrid.
El Barcelona, dirigido por Hansi Flick, tiene la opción de cerrar el campeonato ante su afición en el Spotify Camp Nou. Lograrlo frente al eterno rival convertiría el desenlace en un hecho histórico.
La victoria ante Osasuna abrió la primera oportunidad
Los jugadores celebraron la victoria contra Osasuna porque ese resultado les dejaba con la primera ocasión real de asegurar la Liga.
Esa posibilidad quedó pospuesta por el triunfo blanco en Cornellà, pero el Barcelona mantiene ahora el control de la situación y puede confirmar el título en el Clásico.


















