El Athletic Club vivió una noche para olvidar en la semifinal de la Supercopa de España, donde desapareció por completo desde los primeros minutos tras encajar el gol inicial. Ese tanto actuó como un detonante que desestabilizó por completo al equipo bilbaíno, provocando una reacción en cadena que llevó a una derrota contundente.
Los leones no pudieron mantener el plan previsto y se diluyeron progresivamente. El problema no solo se limitó al terreno de juego, sino que se extendió al análisis posterior. Las palabras previas de Ernesto Valverde cobran ahora mayor relevancia, cuando advirtió que era más fácil ver el partido que ejecutarlo en el campo y convencer a los jugadores de cómo funcionar.
En el vuelo de regreso a Bilbao desde Yeda, el equipo tendrá tiempo para reflexionar sobre todo lo ocurrido: preparación, desarrollo del encuentro y reacciones posteriores.
Errores en el enfoque y discrepancias internas
Antes del partido, las declaraciones del presidente Jon Uriarte a Movistar centraron la atención en demandas económicas, reclamando un reparto más justo de los ingresos del torneo y expresando satisfacción por una reunión con el presidente de la RFEF, Pedro Louzán. Sin embargo, desde la Federación se aclaró que el tema ya estaba cerrado, lo que relegó el aspecto deportivo a un segundo plano.
Tras la derrota, que se suma a una tendencia preocupante con el Athletic perdiendo la mitad de sus partidos esta temporada, los jugadores optaron por un discurso unificado: pedir perdón a los aficionados, tanto a los desplazados como a los que siguieron el partido por televisión.
Esta postura contrastó con la filosofía de Valverde, quien rechaza ese tipo de mensajes. El entrenador explicó que parte de la base de que el equipo siempre intenta darlo todo por ganar y que el deporte requiere sobreponerse a las adversidades.
Queda la duda sobre el origen de esa decisión colectiva de disculparse públicamente.
Impacto en la temporada y próximos desafíos
La eliminación representa una decepción total en todas las fases: antes, durante y después del encuentro. Este resultado daña seriamente el proyecto de la temporada, especialmente tras las reflexiones realizadas en el parón navideño, que se han visto frustradas con el empate liguero en Pamplona y esta goleada en la Supercopa.
El próximo compromiso llegará en una semana contra la Cultural y Deportiva Leonesa. Posteriormente, un enero exigente combinará partidos de Liga y Champions, en un calendario complicado que pondrá a prueba la recuperación del equipo.


















