Carlos Alcaraz volvió a despedirse antes de tiempo del Masters 1000 de Miami y confirmó que este torneo sigue resistiéndosele. Después de caer en la edición pasada en segunda ronda, ahora el murciano se marchó en tercera tras perder frente a Sebastian Korda, en otro resultado inesperado para el número uno del mundo.
Pese a la decepción, el propio Alcaraz dejó claro que no sintió esta derrota de la misma forma que la anterior. Aunque durante el partido mostró señales evidentes de frustración, más tarde aseguró que lo ocurrido hace un año le había afectado mucho más.
Miami sigue siendo una cuenta pendiente para Alcaraz
El español conquistó este torneo en 2022 y allí levantó el primero de sus ocho títulos de Masters 1000. Sin embargo, desde entonces la historia en Miami ha cambiado por completo y las dos últimas ediciones terminaron antes de lo previsto.
Hace un año cayó ante David Goffin, y ahora fue Sebastian Korda quien le frenó. Son dos tropiezos inesperados que contrastan con el resto del recorrido reciente de Alcaraz, mucho más sólido y exitoso en otros escenarios.
El murciano no equipara esta derrota con la del año pasado
Durante el encuentro ante Korda se vio a un Alcaraz incómodo, serio y con muchos gestos de fastidio. Incluso en un momento del partido dejó escapar una frase de agotamiento dirigida a su banquillo, aunque aun así logró estirar el duelo hasta un tercer set.
Después del choque, sin embargo, ofreció una lectura más serena. Explicó que la caída del año anterior fue más dura por cómo se sintió dentro de la pista, tanto física como mentalmente. Esta vez, aunque el resultado volvió a ser negativo, no lo interpretó con el mismo nivel de frustración.
Su balance reciente sigue siendo muy fuerte
La eliminación sorprende más porque llega en un periodo muy positivo para el español. En los doce meses transcurridos entre una derrota y otra en Miami, Alcaraz disputó 15 torneos y ganó 9 de ellos.
En ese tramo levantó títulos de enorme prestigio, como Roland Garros, el US Open y el Open de Australia. Además, consolidó su posición como número uno del ranking y acumuló 20 semanas consecutivas en la cima.
Por eso, aunque Miami vuelva a dejarle un mal sabor, el contexto general sigue siendo muy favorable para él.
La derrota cambia el panorama del torneo
La salida prematura de Alcaraz también altera el desarrollo del cuadro. Su eliminación abre la posibilidad de que Jannik Sinner pueda aspirar al llamado Sunshine Double, es decir, ganar en la misma temporada Indian Wells y Miami.
Además, el tenis español se queda con un solo representante en octavos de final. Ese lugar lo ocupa Martín Landaluce, que firmó una gran victoria ante Karen Khachanov y logró meterse por primera vez entre los 16 mejores de un Masters 1000.
Curiosamente, su próximo rival será precisamente Korda, el mismo jugador que apartó a Alcaraz del torneo.


















