Aday Mara sigue disfrutando un logro que ya forma parte de la historia del baloncesto español. El pívot aragonés de 21 años y 2,21 metros se convirtió en el primer español en ganar el título de la NCAA tras proclamarse campeón con la Universidad de Michigan. Apenas unos días después de la final, reconoció que todavía sigue asimilando todo lo que ha vivido.
El jugador explicó que su situación ha cambiado por completo en muy poco tiempo. Pasó de tener un papel limitado en UCLA a convertirse en una pieza importante en Michigan, un salto que él mismo describió como un giro total en su vida deportiva. También admitió que todavía está recibiendo mensajes de felicitación, entre ellos los de Pau Gasol, Felipe Reyes y Marc Gasol.
El pívot español todavía saborea una conquista histórica
Mara confesó que tras ganar el campeonato pensó en todo el esfuerzo acumulado durante años, en los sacrificios y en las renuncias que ha tenido que hacer para seguir su camino en el baloncesto. También puso en valor el apoyo constante de su familia, que siguió muy de cerca toda la temporada desde España.
Incluso contó una de las escenas más curiosas de la celebración. Intentó quedarse con el balón de la final y llegó a esconderlo bajo la camiseta, aunque finalmente tuvo que entregarlo porque había una persona encargada de recogerlo nada más acabar el partido. Al menos sí pudo llevarse otros recuerdos de la Final Four, entre ellos un trozo de la red y varios objetos conmemorativos.
El draft de 2026 sigue abierto mientras analiza su futuro
Sobre la posibilidad de presentarse al draft de la NBA en 2026, Mara dejó claro que todavía no ha tomado una decisión definitiva. Su idea es completar primero todo el proceso previo, hablar con franquicias, entrenar con equipos y escuchar el retorno que reciba antes de elegir entre dar el salto o continuar un año más en Michigan.
El interior español destacó que se encuentra en una posición favorable, ya que considera atractivas las dos opciones. También señaló que el actual contexto de la NBA, con cada vez más protagonismo de jugadores altos, técnicos y versátiles, puede beneficiarle. En ese sentido, mencionó la influencia de Nikola Jokic y el valor que tiene para él ver triunfar a pívots con perfiles distintos pero dominantes.
Mara quiere debutar cuanto antes con la absoluta
Uno de los temas que más ilusión le genera es la selección española. Aday aseguró que le gustaría incorporarse lo antes posible porque considera que no hay nada mejor que representar a su país. Aunque admitió que todo dependerá del calendario y de la decisión que tome sobre su futuro inmediato, dejó claro que su deseo es estar con España en cuanto pueda.
Incluso existe la posibilidad de que ese estreno llegue este verano. Zaragoza podría ser uno de los escenarios, algo que haría aún más especial ese momento para él. Mara también habló con optimismo sobre la nueva generación de jugadores españoles y se mostró convencido de que el grupo tiene talento suficiente para competir a gran nivel en los próximos años.
Chus Mateo sigue de cerca su evolución en Estados Unidos
El jugador valoró de forma muy positiva la relación que mantiene con el seleccionador Chus Mateo. Explicó que el técnico ha estado pendiente de los jóvenes durante toda la temporada y que su presencia en Indianápolis fue una señal clara del seguimiento que realiza a las nuevas generaciones.
Mara cree que ese contacto constante será importante para el futuro del equipo nacional. Según explicó, sentir que el seleccionador observa de cerca su evolución y la de otros jóvenes les da confianza y refuerza la idea de que el proyecto de España se está construyendo con tiempo y atención.
De querer ser portero a convertirse en una de las grandes promesas del baloncesto
Aday también recordó una anécdota de su infancia. De pequeño admiraba a Iker Casillas y soñaba con ser portero. Le gustaban especialmente los vídeos de paradas y por eso el fútbol fue uno de sus primeros intereses antes de centrarse en el baloncesto.
Con el tiempo terminó siguiendo la huella deportiva de sus padres, su padre vinculado al baloncesto y su madre al voleibol. Aunque reconoció que también le gusta mucho jugar al vóley, especialmente al voley playa, asumió que el baloncesto acabó imponiéndose y hoy es el deporte en el que está construyendo una carrera con enorme proyección.


















